miércoles, 1 de octubre de 2014

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Cuando Esteva conquistó Zaragoza

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Francisco Esteva sigue acudiendo todos los días a su despacho. Incansable, atiende allí a las llamadas y a las visitas. “De once a una estoy de lunes a viernes. Como un reloj”, dice este caballero que en febrero cumplirá 92 años. En la conversación salta de un negocio a otro de los que ha gestionado su familia con tanta agilidad como narra sus otros brincos en una pista de baloncesto. Con 180 centímetros no pasó desapercibido por el presidente del Laietà, Ricardo Pardiñas, cuando 'Paquito' Esteva se mudó a vivir a su mismo edificio en la calle Viladomat, pegado al campo en el que Fernando Muscat destiló su baloncesto con el club blanquiazul.



Esteva es de los pocos testimonios vivos que coincidió con el aragonés en el primer club de la historia del baloncesto español. Diez años mayor, ingresó como infantil en el Laietà cuando Muscat competía como centro titular en el senior. “Era un buen encestador y un gran deportista. Era muy completo, pero sobre todo un excelente compañero y una buenísima persona”, insiste Esteva sobre Muscat: “pero yo era más fuerte y jugaba de defensa. Él era más fino, un estilista”.

Paco Esteva, el segundo por la derecha, con bigote, en el Frontón Aragonés.

El barcelonés y el aragonés desarrollaron su carrera con la misma camiseta y compartieron vestuario durante sólo una temporada, la primera de Esteva y la última de Muscat, en el denominado "equipo de la brillantina" por el peinado con fijador que lucían sus integrantes. “Yo hacía natación, frontón, fútbol... todos los deportes, pero me quedé con el baloncesto”, afirma el que fue capitán del equipo que venció en el Campeonato de España de 1942 en Zaragoza, celebrado en el Frontón Aragonés. Superaron al Barcelona en la final por dos puntos. “Al celebrar la victoria se nos olvidó que era la hora de comer. Cuando salimos ya no había ningún restaurante abierto. Suerte que nos pudieron hacer unos bocadillos”, relata Esteva sobre ese partido en la ciudad del Ebro, a cuyas orillas ya había ido antes para jugar al baloncesto. “Entonces el Helios no era un equipo destacado. Se podría decir que era de Segunda División. En esa Copa tuvimos que eliminarles. Era muy curioso jugar con ellos porque su pista estaba junto al río y si se iba la pelota estaban preparadas las piragüas para recogerla”, recuerda Esteva, que junto a Navarrete, Ferrando, Carretero y Kucharski formaron un equipo histórico para el Laietà.



Los domingos que puede 'Paquito' Esteva sigue yendo a las instalaciones del club de su vida, situadas ahora cerca del Nou Camp. “Me viene a buscar un nieto y me lleva a comer. Aún me encuentro con alguno de mis tiempos por allí”. Disfruta revisando su historia, descifrando relatos de sus recuerdos llenos de datos, personajes, partidos y anécdotas. Y con Fernando Muscat correteando entre ellos.

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