Arranque #MuscatProject

Aquella generación fue sustituyendo a la que comenzó a sembrar la pasión por el baloncesto en Helios en tiempos de la II República. Vizcarra comandó a un grupo junto a los hermanos Bruñén, Tomey o López Zubero que fueron hijos deportivos de los Moreno, Casabón, Chicot, …

Ya en período de paz, se dieron las condiciones para que estos aventureros de Zaragoza salieran fuera de la región para medirse con otros equipos y ampliar su conocimiento del baloncesto: «El primer partido que me desplacé fue para jugar contra el Layetano, que nos pasaron por encima, y luego otra vez contra un equipo con Kucharski, Navarrete y Carreras en el Price de Barcelona y también nos ganaron«. Aquellos viajes con Helios, con el Real Zaragoza o con combinados de jugadores zaragozanos, tenían una vertiente deportiva a la vez que experiencial. «Estuvimos en París -recuerda Miguel Vizcarra, hoy un vital nonagenario al que se le ilumina el rostro recordando aquellos lejanos años del baloncesto-, jugando contra los campeones de allí, y yo metí una canasta desde medio campo, que la gente dijo OOOOoooooh… Fue lo único que hice, bueno luego también defender…».

El modesto Miguel Vizcarra colgó las botas en los albores de los años 50. Fue uno de los jugadores de la dura posguerra que se mantuvo en activo durante más temporadas y un verdadero referente para los futuros mañicos que terminaron de fraguar en ese legado la pasión por un deporte hecho ahora orgullo y escudo de la ciudad.

Fernando Muscat fue una de las primeras figuras de un deporte casi desconocido para un país que ya entonces solo respiraba fútbol y se desvelaba con los puños de acero de Paulino Uzcudún. Campeón de Cataluña en dos ocasiones, su dominio del control del juego y su inagotable fondo físico, le llevó a ser proclamado el mejor jugador de su época ocupando la posición de ‘centro’. Entonces, en el baloncesto había posiciones defensivas y ofensivas, casi no existía el bote por las condiciones del terreno y había salto después de cada conversión.

El aragonés Fernando Muscat fue parte de la Selección española que logró la medalla de plata en el Europeo inaugural jugado en Ginebra en 1935. El zaragozano jugó uno de los tres partidos, siendo el primer aragonés en vestir la camiseta roja. De Muscat nace una estirpe de grandes figuras que tuvieron que emigrar a Cataluña u otras partes del estado para crecer dentro del baloncesto hasta la irrupción a inicios de los años 80 del Club Baloncesto Zaragoza.

Partido de la Selección Española en el Eurobasket de Ginebra, 1935

De este dato olvidado por internet se agarraron el periodista Sergio Ruiz y Jorge Albericio para arrancar un proyecto que vertebra sobre la figura de Fernando Muscat la narración de los inicios del baloncesto en Zaragoza.

Una investigación que rema por las orillas del Ebro, se adentra en los años amargos de guerra, callejea por los cuarteles militares y patios de colegios pioneros, transita por esos torneos inocentes enterrados en periódicos amarillentos, las primeras escaramuzas a Barcelona, Madrid o País Vasco, y ojea las fotos quebradas de plantillas de rostros casi desconocidos.

Partido en Helios, 1934. Foto cedida por los Socios Honorarios del C.N. Helios

En ese viaje hacia el pasado del baloncesto en Zaragoza se abre una ventana por la que observar el trayecto. Desde el próximo 12 de octubre de este 2014 con un mayor impulso, la website:

www.muscatproject.net


recogerá los detalles de esta aventura y difundirá algunos de los puntos que se incluirán en el libro y otros que contextualizarán la investigación: los curiosos podrán echar un ojo a este trabajo, conocer algo más de esas lejanas huellas sobre las pistas mañas y conocer en primera persona a algunos de los principales protagonistas, centrándose el relato en la figura del precursor Fernando Muscat.

Y desde la cuenta de Twitter @MuscatProject será el propio ‘centro’ de Tobed quien irá comentando la actualidad del baloncesto aragonés, hablará sobre sus tiempos y sobre éstos, recordará instantes y amigos que le acompañaron y opinará siempre con la caballerosidad que le caracterizaba en la pista.

#MuscatProject es un homenaje para poner en valor a todos aquellos que plantaron una canasta en la primera pista de Helios de la que germinó una pasión que hace que Zaragoza y baloncesto sean un axioma inviolable.

Horas de encierro en hemerotecas, viajes al lugar de los hechos, entrevistas a personajes en primera persona, búsqueda en documentos que pintan una época de convulsión social y política, encuentros en bibliotecas y museos detrás de un rastro que quedará plasmado en una futura publicación. para que la memoria de aquellos que nos contagiaron su locura no se extinga.

(fotografías cedidas por la familia de Fernando Muscat)